sábado, 30 de septiembre de 2017

Coppi & Bahamontes


Coppi y Bahamontes


Una nueva historia de la hemeroteca del diario El País, de un ciclismo que a mi, particularmente, me encantó:
"En una fecha imprecisa del invierno 58-59, Bahamontes invitó a Coppi a una partida de caza con galgos en la finca La Solana, en Toledo. Madrugaron, disfrutaron de los galgos, almorzaron migas, siguieron disfrutando de los galgos, de perfil aerodinámico tan parecido a Coppi. A las tres de la tarde comieron un cocido.
Y Coppi le hizo la propuesta: que fichara por el equipo que estaba creando, el Tricofilina-Coppi. Tricofilina era una brillantina para el pelo. Podría llevar a sus dos gregarios favoritos, Herrero Berrendero y Julio San Emeterio. Y le dijo:
—Tú puedes ganar este Tour. Déjate de la montaña, puedes ganar el Tour. Si corres con atención en el llano no llegarás a la montaña con una hora perdida. Si lo intentas, puedes estar más arriba en la contrarreloj. Tienes piernas para ganar el Tour.
Bahamontes nunca se lo había planteado. Sólo corría por la Montaña, en la que arrasaba. Eran célebres sus chaladuras, que la leyenda agrandaba. Escapadas míticas, helado en la cima, caprichos como querer pasar el primero todos los puertos de los Pirineos, derrumbes inesperados, abandonos inexplicables...
Un individualista incorregible. Pero el mejor escalador que haya dado la historia.
Acababa de cumplir los 30 años y le idea le caló: ¡ganar el Tour!
La siguiente escena es el 22 de junio, en Madrid, en Barquillo, 42, sede de la Federación. La víspera ha sido el campeonato de España contrarreloj, 100 kilómetros, Madrid-Madrid, pasando por El Escorial y Guadarrama. El Tour se va a correr por equipos nacionales y Dalmacio Langarica es el seleccionador. Antonio Suárez había ganado la prueba de la víspera. Ese mismo año había ganado la Vuelta a España. Bahamontes, que en la Vuelta había tenido que abandonar por un ántrax, había sido segundo. Estaba en forma. Langarica da la selección. Están los dos, claro. Y Loroño, la otra gran figura del momento, que ha sido el sexto en la prueba de la víspera. Él y Bahamontes son enemigos acérrimos y sus huestes de partidarios, más aún. Loroño, vizcaíno formal, carece del encanto de Bahamontes y de su extraordinaria clase, pero es duro y fiable. Al final de la lista, Langarica hace un anuncio y se lía:
—Suárez y Bahamontes van como jefes de fila.
Loroño se enfada. Dice que él no es gregario de nadie. "Pues si no aceptas, no vienes". "Pues no acepto". Se va, baja a la calle, donde tiene varios admiradores que ya se olían algo. Algunos suben, uno se encara con Langarica, hay una escena, empujones, un puñetazo. Loroño se queda sin ir al Tour y le cae una sanción de dos meses.
Se arranca de Mulhouse, hacia el norte, y se recorre Francia en sentido inverso a las agujas del reloj. Nueve etapas llanas más una contrarreloj antes de los Pirineos. Bahamontes cumple, rueda arriba, no se despista en ningún corte, ni en el pavés. Hay un pequeño rifirrafe en la tercera etapa, cuando Suárez se escapa cerca del final y Bahamontes salta a por él. Hay bronca en la meta. Langarica templa gaitas.
En la contrarreloj, quinta etapa, Bahamontes sale bien librado gracias a una gambada de la organización de la que sabe favorecerse. Él era el 13º en la general, Anquetil el 31º. Sin embargo, se dispone que Anquetil salga justo dos minutos después "para dar espectacularidad". Se buscaba la foto del normando, ganador del Tour de 1957, pasando a Bahamontes como un avión. Pero este actúa con su proverbial astucia. Hace la primera mitad sin entregarse y cuando Anquetil le alcanza, se coloca en paralelo con él (detrás está obviamente prohibido) y le aguanta, pedaleando siempre a su lado. Incluso le esprinta en la llegada y le gana. Total, limita la pérdida ante Anquetil a dos minutos. Y, muy importante, ha hecho mejor tiempo que Antonio Suárez. Cuando se llega a los Pirineos está a 6m7s del líder, Pauwels. Y un par de puestos por delante de Charly Gaul, luxemburgués, ganador de 1958, otro terrible escalador. Con frío, Gaul era imbatible. Con calor, no tanto. Y se anuncia calor en Los Pirineos.
Se espera una traca de Bahamontes, del tipo que sea: escapada heroica o espantá clamorosa. Pero no hay tal. Corre con cabeza, atento sólo a los grandes. Permite escapadas de gente sin valor en la general. No gana ninguna etapa. Entra en los Pirineos el 17º, sale 9º y líder de la Montaña, pero hay decepción. Se esperaba otra cosa. "Bahamontes ya no arriesga, ya no es Bahamontes", era la conclusión.
El miércoles 8 de julio, transición entre Pirineos y Macizo Central, Albi-Aurillac, dos puertos de tercera y uno de segunda. El equipo francés estaba dando el cante, con sus cuatro grandes (Bobet, Geminiani, Anquetil y Rivière) desunidos y vigilándose. ¡El mejor francés estaba siendo el regional Anglade, del equipo Centro-Sudoeste! En esta jornada, los astros franceses desencadenan una ofensiva a la que se suma Bahamontes. La víctima es Gaul, que en un mal día pierde más de veinte minutos. Bahamontes entra tercero, junto a Anglade y Anquetil. A los demás favoritos les ha ganado tiempo. Entre los que llegan fuera de control está medio equipo español, incluido Antonio Suárez.
El viernes 10 es su gran día: cronoescalada al Puy de Dôme. 12,5 kilómetros. Bahamontes los revienta a todos: 1m26s a Gaul, 3m00s a Anglade, 3m37s a Rivière, 3m44s a Anquetil... En la clasificación general queda segundo, a sólo 4s de Hoevenaers, un belga instalado ahí por una de tantas escapadas consentidas.
En los Alpes se anuncia frío, lluvia y ataques franceses. Por fortuna, Gaul está a 23m17s en la general. Camino de Grenoble, él y Bahamontes pactan. Se van solos, Bahamontes le cede la etapa a cambio de ayuda para hacer hueco en la general. Es la estocada definitiva: coge el maillot, distancia a todos a más de cuatro minutos. Anquetil y Rivière atacan furiosos los días siguientes, pero a por quien en realidad van es a por Anglade, el del equipo regional, que les precede, lo que les resulta humillante. Bahamontes pasa algunos apuros en las bajadas, pero sale indemne. Queda una contrarreloj, el penúltimo día, Dijon-Dijon, de 69,1 kilómetros, pero Anquetil está a 9m16s y Rivière a 11m36s. Bahamontes rueda cómodo, controlando. Cede 6m17s frente al ganador, Rivière, y sólo 1m50s frente a Anglade, al que deja a 4m01s en la general.
Así llegarán a París, el día siguiente, tras una cabalgada de 331 kilómetros que dura casi 10 horas. Siempre desconfiado, ha metido la bici en la habitación la noche anterior, para que no le hagan ninguna jugarreta. Llega al Parque de los Príncipes con el grupo y le entrega el ramo a Fermina, su adorada esposa, por la que cada año intentaba ganar la etapa del 7 de julio. En su honor, la organización ha vestido a las azafatas de lagarteranas. Bahamontes ha ganado el Tour y también la Montaña, su Montaña. El público le aplaude a rabiar, tanto como pita a Anquetil y Rivière, que visiblemente le han hecho la guerra a Anglade. En España mucha gente se coloca una tira amarilla en la solapa, algunos hasta una corbata. En Toledo se ve mucho pañuelo amarillo al cuello, al estilo del rojo en Pamplona en San Fermín.
Es 18 de julio, fecha muy esperada entonces, no tanto por el aniversario del Glorioso Alzamiento Nacional como porque ese día se daba la paga de verano. Esta vez, la paga venía con extra: Bahamontes había ganado el Tour. Hasta se le compuso un pasodoble, con letra de Alfredo Rueda, corresponsal del diario Marca en Barcelona.
A Langarica, vizcaíno como Loroño, aquello le costó muchos amigos en Bilbao. A su mujer le insultaron en el mercado, a él le rompieron el escaparate de su tienda. Pero había acertado. La Federación se sintió magnánima e indultó a Loroño, un perdón que resultó humillante para sus partidarios. Y los de Bahamontes, dudábamos. Había ganado el Tour, sí, pero no había sido él. En ese Bahamontes tan calculador no nos reconocíamos."

Fuente: Diario "El País"

Por Manuel Pérez Aguirre


jueves, 28 de septiembre de 2017

A Morte de Alberto Raposo


Homenagem da AIHEC de Setembro a um grande ciclista português...


Alberto Raposo 



A MORTE DE 
ALBERTO RAPOSO 


FALECEU, no domingo*, em plena mocidade, o antigo corredor Alberto Raposo, que se afirmou brilhantemente, na estrada e em pista, pelo seu temperamento voluntarioso e irrequieto, deixando excelente impressão das suas magníficas faculdades de corredor, nas duas vezes em que esteve no país vizinho. 
Entre os clubes em que alinhou, distinguiu-se especialmente no Belenenses e no Grupo Desportivo da Iluminante. Neste último clube, deixa  Alberto Raposo uma excelente impressão de camaradagem. Próximo do desenlace fatal, Raposo lembrou-se ainda de alguns colegas de equipa. 
Alberto Raposo veio para o ciclismo com uma tradição de família; seu pai, Joaquim Raposo, foi um grande corredor de pista e estrada, batendo-se algumas vezes com ciclistas estrangeiros e tendo ainda tomado parte na I «Volta a Portugal»; Júlio Raposo, seu irmão, revelou-se como corredor quando ainda residia no distrito de Viseu, tendo-se retirado prematuramente. 
Alberto Raposo conquistou bons triunfos em muitas provas, das mais variadas características. Era essencialmente, como dissemos, um corredor voluntarioso, que combatia pelo prazer da luta, sem defesas excessivas. Uma das suas proezas de maior relevo foi a de uma «fuga» no Porto-Lisboa, há anos. Pareceu uma fugida precipitada, mas serviu para que o vencedor, Alfredo de Oliveira, chegasse e Lisboa com mais de uma hora de avanço, sobre os «ases». A Joaquim e Júlio Raposo, bem como à restante família do extinto e à direcção do Grupo Desportivo da «Iluminante», endereçamos o nosso cartão de pêsames. 

A redacção da revista "Stadium"

* 10 de Setembro de 1944



Diario "El Mundo Deportivo" (1942)


Fonte: Revista Stadium n.93 de 13 de Setembro de 1944

Eduardo Cunha Lopes



miércoles, 27 de septiembre de 2017

50 años de Equipos Ciclistas en España


















Haremos un pequeño recorrido a lo largo  de todas estas temporadas, indicando en cada una de ellas los equipos profesionales que integraban el pelotón español.

Los últimos años de los 60 y la década de los 70, junto a los primeros años de los 80,  fueron años muy difíciles, a pesar de contar con grandes corredores para las Grandes Vueltas, y además existiendo el KAS, cuyo objetivo primordial, cumplido con creces, era el triunfo en la clasificación por escuadras en todas las vueltas en las que participaba, desde luego no encontramos en toda la Historia del Ciclismo, un equipo con tantos triunfos.

















A partir del año 1984 y 1985 se abre una nueva etapa, mucho más fructífera en número de equipos, las empresas comienzan a confiar en la publicidad que les pueden hacer incrementar sus ventas y desde 1986 a 1994, vivimos la Primera Edad de Oro de estos 50 años, muchas de estas temporadas con 11 equipos.


De nuevo a finales de la década de los 90 y los primeros años del nuevo siglo las empresas se muestran muy reticentes a invertir su dinero, a pesar que continuan manteniendo que la publicidad que les da el Ciclismo no la consiguen en ningún otro medio/deporte.



Es a partir del año 2004 cuando de nuevo, y hasta el 2010, vivimos la Segunda Edad de Oro de patrocinadores, equipos y ciclistas, 10 equipos en 2010, hasta 15 en 2006 ( máximo en nuestra historia), 11, 9……y de nuevo la Crisis a partir de 2012, donde solo se mantienen 5  ó 4 equipos( desde 2014).


Esperemos que como todo en la vida pasa por ciclos, volvamos a partir del 2018 a ir recuperando patrocinadores, equipos y aumente el número de ciclistas por tanto. 







Durante estos 50 años, el KELME mantuvo su  equipo durante 25 años,  EUSKALTEL-EUSKADI  llegó a las 20, ORBEA , en varios periodos cumplió 16, por 15 el KAS y la ONCE.




Reynolds duró 10 temporadas, pasando a llamarse Banesto y  llegar como tal a las 14.












Teka se mantuvo durante 11 ejercicios, además en unos años muy malos. Por último señalar que el Burgos, con varias denominaciones, pero siempre con la palabra de la ciudad ha cumplido 10 temporadas, y que Caja Rural, también ha pasado por varias etapas cumpliendo en 2017 su temporada nº 17.




1967: 4 equipos , Fagor, Ferrys, Karpy y KAS















1968: 5,  los anteriores más La Casera-Bahamontes.
1969: 6,  desaparece el Ferrys, se unen Pepsi y Werner








1970: 5, Orbea ocupa el lugar del Pepsi
1971: 5, igual que la temporada anterior
1972: 4, La Casera-Bahamontes, Karpy, KAS, Orbea y Werner







1973: Desaparecen Karpy y Werner, así que solo 3: La Casera-Bahamontes, KAS, y  Monteverde 







1974: se mantienen los mismos  tres.
1975: La Casera-Bahamontes desaparece, quedan  3 equipos, KAS, Monteverde y Super Ser






1976: 4, KAS, Novostil, Super Ser y aparece el Teka
1977: 3, KAS Novostil y Teka
1978: 4, KAS, Novostil, Teka y Transmallorca





KAS



1979: 6, CR Tam, KAS, aparece el Moliner/Vereco ( luego Zor) , Teka y Transmallorca.






















ZOR




1980: Temporada donde hace su aparición el KELME y el REYNOLDS, pero donde desaparece el KAS. Así que se alinean 8 equipos : CR TAM, Flavia, Henninger, KELME, Manzaneque, Reynolds, Teka y Zor/Vereco







































1981: 6, CR, Kelme, Manzaneque, Reynolds, Teka y Zor/Helios.

1982: 5, Hueso, Kelme, Reynolds, Teka y Zor.
1983: 5, continuan los 5 anteriores.
1984: 7, los 5 anteriores y aparecen Dormilón y de nuevo Orbea.



1985: continuan los 7 del año anterior.

1986: 8, CR, Dormilón, Kelme, Reynolds, SEAT-Orbea, Teka, Zahor y Zor.




1987: Reaparece, por poco tiempo el KAS y Zor se transforma en BH, con lo que sumamos 9 equipos.

1988: CLAS forma equipo ( se mantienen hasta 1994) y son 10 los equipos: BH, Caja Rural, CLAS, KAS, Kelme, Helios-CR, Reynolds,  SEUR, Teka y Zahor.





























1989: Con la aparición de la ONCE se llega a 11 equipos: BH, Clas, Helios CR, Kelme, Lotus, Mavisa, Once, Paternina, Reynolds, Seur, Teka, Zahor.






1990: también 11 equipos: Artiach, Banesto, BH/Amaya, Clas, Kelme, Lotus, Mavisa, Once, Seur, Teka y Tulip.






1991: continuan 11, ya no está TEKA, y el Reynolds cambia de patrocinador:
Artiach, Banesto, BH/Amaya, Clas, Kelme, Lotus, Mavisa, Once, Paternita, Seur, Tulip y Wigarma.




1992: de nuevo 11 equipos:Artiach, Banesto, BH/Amaya, Caja Hipotecaria, Clas, Kelme, Lotus, Mavisa, Once, Seur y Wigarma.









1993: pasamos a 8 : Artiach, Banesto, BH/Amaya, Clas, Deportpublic, Kelme, Lotus y Once.




1994 :  uno más, son  9, comienza la andadura del Euskadi:























Artiach, Banesto, Castilblanch, Clas, Euzkadi, Kelme, Lotus, Once y Santa Clara.




1995: 7 equipos: Artiach, Banesto, Castellblanch, Euskadi, Kelme, Once, Santa Clara.






1996: ya solo quedan 6: Banesto, Euskadi, Kelme, Once, MX Onda y Santa Clara.


1997: continúan solo 5: Banesto, Estepona, Euskadi,Kelme y Once. 

1998:  uno más 6: Banesto, Estepona, Euskatel se une a Euskadi, Kelme , Once y Vitalicio.


1999: también 6 formaciones: Banesto, Euskatel, Fuenlabrada, Kelme y Once.


2000: aparece un nuevo equipo el Costa Almería Jazztel, continuan los 6 del año anterior aunque Fuenlabrada cambia su patrocinador principal: Relax.








2001: de nuevo pasamos a 6 equipos, ha desaparecido el Vitalicio


2002: continúan los mismos 6 equipos de la temporada anterior.


2003: 7 formaciones: Banesto, Café Baqué, Euskaltel, Kelme , Once, Paternina y Relax.

2004: 8 equipos, donde Once cambia de patrocinador: Liberty, y Banesto a I. Balears, además Café Baqué, Euskaltel, Kelme, Paternita, Relax y Saunier.



2005: Ya no correrá el KELME, pero las Comunidades Autónomas comienzan sus patrocinios….. 10 equipos: Andalucía, Banesto, Comunidad Valenciana, Euskadi, I. Balears, Kaiku, Liberety, Orbea, Saunier y Spiuk.





2006: Año donde se alcanzan los 15 equipos !!! : Andalucía, Atom, Comunidad Valenciana, Euskadi, I. Balears, Kaiku, Liberty , Massi, Molinos, N. Mateos, Orbea, Relax, Saunier, Spiuk y Viña Magna.


2007: 11 equipos: Andalucía, Caisse, Euskadi, Fuerteventura, Karpin/Galicia, N. Mateos, Orbea, Relax, Saunier, Spiuk y Viña Magna.


Orbea






2008: se pasa a 9 formaciones: Andalucía, Caisse, Contempolis/Murcia, Euskaltel, Karpin/Galicia, Orbea, Saunier, Spiuk y Viña Magna/Burgos.

2009: se mantiene el número, 9: Andalucía, Andorra, Caisse, Contempolis/Murcia, Euskaltel, Fuji/Cerveto, Orbea, V.M./Burgos y Xacobeo.


2010: 8 formaciones: Andalucía, Burgos, Caja Rural, Caisse, Euskaltel, Footon/Cervato,Orbea y Xacobeo.


2011: comienza el descenso de formaciones, esta temporada solo quedan 7, y Movistar aparece como gran patrocinador.
Andalucía, Burgos, Caja Rural, Euskaltel, Geox, Movistar y Orbea.

























2012: uno menos, ya solo 6, desaparece el Geox.


2013: otro menos, solo quedan 5 grupos: Burgos, Caja Rural, Euskaltel, Movistar y Orbea.

2014: de nuevo se pierde otro patrocinador, ya solo contamos con 4 equipos, y además será el último año del Eustaltel/Euskadi. Nos quedamos con Burgos, Caja Rural, Euskaltel y Movistar.



2015: solo 4: Burgos, Caja Rural, Movistar y Murias/Euskadi.







2016 y 2017: continúan los mismos 4 equipos……… 




Por último quisiera rendir un pequeño homenaje a un hombre de equipos, sí en plural, un hombre que siempre estaba ahí, en las salidas, en los avituallamientos, en el coche, en la meta para arropar con su toalla, con una manta, y dar de beber a los corredores, para llevarlos lejos de los periodistas, en suma para cuidar a esos titanes de la carretera:


 















Uno de nuestros imprescindibles: Don Jaime MIR.










Gracias por cuidar de muchos de nuestros corredores.




Juan Ocaña Ruiz


martes, 26 de septiembre de 2017

Vuelta a España 1996. Etapa Getafe - Ávila



Laurent Dufaux


Hoy hace 21 años de esta victoria del suizo Laurent Dufaux, y así lo contaba el diario El País:
"Cuando Neil Stephens -el poderoso cancerbero de la Cruz de la Demanda- cruzó la meta de Avila -solo, la bicicleta más un útil en el que apoyarse para no caer que una herramienta de tortura-, hacía 44 minutos y 44 segundos que Laurent Dufaux había cruzado la misma línea -solo, la bicicleta, una máquina de velocidad: terminaba una etapa de alta montaña a más de 43 de media- como vencedor. La tardía entrada de Stephens -el gran y fiel lugarteniente de Zülle y Jalabert, el hombre que en su fortaleza extraordinaria era la mejor imagen de la indestructibilidad aparente del ONCE- simbolizó como nada no sólo la etapa en que Dufaux hizo temblar la carrera, sino toda la Vuelta. Lo que fue y lo que va a ser en las dos etapas decisivas que aún quedan -hoy, los puertos de la sierra segoviano-madrileña; mañana, la contrarreloj de más de 40 kilómetros-; la carrera ya definitivamente zanjada hace sólo una semana en los puertos cántabros e irremisiblemente abierta ahora.La desmesura en la ambición del ONCE empezó a convertir la paz ficticia de que se disfrutaba en un polvorín en la etapa de Cerler; los explosivos continuaron acumulándose el miércoles, cuando la debilidad de los ciclistas hizo obligatorio hacer pública la misteriosa enfermedad gastroinestinal -oficialmente nadie ha informado de las causas que pudieron provocarla- que afectaba a casi todos los corredores del ONCE. Sólo faltaba una mano que acercara una cerilla. El Banesto prestó la mecha -un ataque de Casero al comienzo hizo que la carrera se lanzara a más de 50 por hora, el ONCE queriendo demostrar que estaba perfecto de fuerzas, lo que, al final, fue suicida: sus propias pájaras por ahí comenzaron a llegar- y Laurent Dufaux, el suizo que no se resignaba a ser tercero, se prestó voluntario para encenderla en el complicado terreno de las sierras abulenses. La Vuelta que se conocía -la aburrida, la del monopolio de la fuerza en manos de un solo equipo, la del pacto de caballeros Jalabert-Zülle- hizo explosión como se esperaba, pero sólo de forma aparentemente controlada.
La rápida actuación de los bomberos -los corredores de otros equipos que no dejaron solo a Zülle- evitó que sólo quedaran ruinas alrededor. La geopolítica del ciclismo, vamos. Hace sólo un año, un ataque demoledor de Jalabert por las mismas carreteras sentenció la Vuelta. Olano, detrás, solo, sin equipo, tirando de un carro de ciclistas neutrales, no pudo hacer nada. Dufaux se acordaba de aquel día e intentó ayer la repetición de la jugada. Un ataque de gran clase subiendo Serranillos, a 72 kilómetros de la meta. El suizo hizo una exhibición de fuerza, voluntad y sacrificio. Ganó la etapa y avanzó hasta el segundo puesto en la general -Jalabert, el anterior segundo, perdió 25 minutos- Pero nada más. De los más de cinco minutos que le separaban de Zülle en la general sólo había recortado 55 segundos. Zülle no fue Olano, no viajó solo, aunque su equipo, el ONCE, andaba destrozado muy atrás.
Jalabert -"me quedé sin gasolina subiendo el primer puerto. Todos iban con el plato grande y yo con el pequeño. Fue una sensación desoladora: me pasaron 50 de golpe. Ahí ya me dejé ir. Me sentó mal la ternera de Sabiñánigo. Zülle fue el único que no comió carne. La noche de Cerler sólo pude dormir tres horas "vio como Zarrabeitia bajaba del grupo de Zülle cuando el ataque de Dufaux dinamitó la carrera. "Tira, tira", le dijo al vasco, indicándole con la mano que le dejara y se fuera con el suizo. Zarrabeitia le respondió: "Ojalá pudiera, estoy muerto". Los dos siguieron juntos a su mínimo ritmo.
Por delante, unos 30 corredores ayudaban ya a Zülle. En el grupo había de todo: algunos samaritanos -los del Telekom, Saeco y Euskadi-, sólo movidos por la intención de ayudar; otros, como Rominger, Pistore y Totsching, interesados en no dejar marchar a Dufaux por sus intereses en la general; otros, como Faustini y Escartín, que creían poder ganar la etapa. El único que no relevaba en las subidas era el propio. Zülle. Más delante, Dufaux se percató de que no llevaba muy buenos compañeros de viaje.
Zülle ganó tiempo, pero hoy, de nuevo, espera el ataque de Dufaux por Navacerrada. Quizás sí se dé el cara a cara que todos reclaman entre los dos suizos. Una situación decisiva que nadie esperaba a mitad de la Vuelta. "Las exhibiciones se pagan", dijo Jiménez al final de la etapa. Ningún equipo jamás - ha resistido lo que el ONCE intentaba: controlar en todos los te rrenos todas las etapas. Someter a sus ciclistas a un esfuerzo titánico día tras día. Lo que se dice ciclismo moderno."

Fuente: Diario "El País"

Por Manuel Pérez Aguirre


lunes, 25 de septiembre de 2017

Todos los campeones del mundo en ruta

  Año Campeón País
1927  Alfredo Binda Italia
1928  Georges Ronsse Bélgica
1929  Georges Ronsse Bélgica
1930  Alfredo Binda Italia
1931  Learco Guerra Italia
1932  Alfredo Binda Italia
1933  Georges Speicher Francia
1934  Karel Kaers  Bélgica
1935  Jean Aerts Bélgica
1936  Antonin Magne Francia
1937  Eloi Meulenberg Bélgica
1938  Marcel Kint Bélgica
1946  Hans Knecht Suiza
1947  Theo Middelkamp Países Bajos
1948  Briek Schotte Bélgica
1949  Rik Van   Steenbergen Bélgica
1950  Briek Schotte Bélgica
1951  Ferdi Kübler Suiza
1952  Heinz Müller RFA
1953  Fausto Coppi Italia
1954  Louison Bobet Francia
1955  Stan Ockers Bélgica
1956  Rik Van   Steenbergen Bélgica
1957  Rik Van   Steenbergen Bélgica
1958  Ercole Baldini Italia
1959  André Darrigade Francia
1960  Rik Van Looy Bélgica
1961  Rik Van Looy Bélgica
1962  Jean Stablinski Francia
1963  Benoni Beheyt Bélgica
1964  Jan Janssen Países Bajos
1965  Tom Simpson Gran Bretaña
1966  Rudi Altig RFA
1967  Eddy Merckx Bélgica
1968  Vittorio Adorni Italia
1969  Harm Ottenbros Países Bajos
1970  Jean Pierre
 Monseré
Bélgica
1971  Eddy Merckx Bélgica
1972  Marino Basso Italia
1973  Felice Gimondi Italia
1974  Eddy Merckx Bélgica
1975  Hennie Kuiper Países Bajos
1976  Freddy Maertens Bélgica
1977  Francesco Moser Italia
1978  Gerrie Knetemann Países Bajos
1979  Jan Raas Países Bajos
1980  Bernard Hinault Francia
1981  Freddy Maertens Bélgica
1982  Giuseppe Saronni Italia
1983  Greg Lemond Estados Unidos
1984  Claude Criquielion Bélgica
1985  Joop Zoetemelk Países Bajos
1986  Moreno Argentin Italia
1987  Stephen Roche Irlanda
1988  Maurizio Fondriest Italia
1989  Greg Lemond Estados Unidos
1990  Rudy Dhaenens Bélgica
1991  Gianni Bugno Italia
1992  Gianni Bugno Italia
1993  Lance Armstrong Estados Unidos
1994  Luc Leblanc Francia
1995  Abraham Olano España
1996  Johan Museeuw Bélgica
1997  Laurent Brochard Francia
1998  Oscar Camenzind Suiza
1999  Óscar Freire España
2000  Romans Vainsteins Letonia
2001  Óscar Freire España
2002  Mario Cipollini Italia
2003  Igor Astarloa España
2004  Óscar Freire España
2005  Tom Boonen Bélgica
2006  Paolo Bettini Italia
2007  Paolo Bettini Italia
2008  Alessandro Ballan Italia
2009  Cadel Evans Australia
2010  Thor Husvod Noruega
2011  Mark Cavendish Gran Bretaña
2012  Philippe Gilbert Bélgica
2013  Rui Costa Portugal
2014  Michal   Kwiatkowski Polonia
2015  Peter Sagan Eslovaquia
2016  Peter Sagan Eslovaquia
2017  Peter Sagan Eslovaquia

Palmarés:
Con 3 títulos:
Alfredo Binda Italia
Rik Van Steenbergen Bélgica
Eddy Merckx Bélgica
Óscar Freire España
Peter Sagan Eslovaquia
Por países:
Bélgica (25)
Italia (19)
Francia y Países Bajos (18)
España (5)
Suiza, Estados Unidos y Eslovaquia (3)
Alemania y Gran Bretaña (2)
Australia, Irlanda, Noruega, Polonia, Letonia y Portugal (1)

Por Javier Bravo


domingo, 24 de septiembre de 2017

Vuelta a España 1999. Etapa San Lorenzo del Escorial - Ávila



Frank Vandenbroucke


Hoy hace 18 años de esta victoria del belga Frank Vandenbroucke.


La subida por la zona de adoquines anexa a la muralla de Ávila siempre quedará asociada a la portentosa exhibición de Frank Vandenbroucke, cuando humilló a Ullrich, Heras, Tonkov, Igor González de Galdeano, 'Chava' Jiménez, Leonardo Piepoli y Mikel Zarrabeitia con una brutal aceleración en ese firme irregular. El desaparecido belga destrozó a sus rivales a falta de dos kilómetros y celebró la victoria a 800 metros de la meta. Nunca más se ha presenciado algo similar en la ciudad castellana.

Por Manuel Pérez Aguirre



sábado, 23 de septiembre de 2017

Circuito do Livramento - 1945




Cromo de Eduardo Lopes dos caramelos da Confeitaria Vitória do Porto (anos 40)



Hoje, dia 23 de Setembro, faz 72 anos que Eduardo Lopes venceu o Circuito do Livramento em Portugal.
Atendemos à crónica de Gil Moreira sobre a prova, inserida na revista Stadium.

CICLISMO 
Eduardo Lopes 
em bom retôrno de forma ganhou a corrida do Livramento

São sempre dignas de aplauso as iniciativas postas de pé, desinteressadamente, com o fim de movimentar o ciclismo de competição. É todavia necessário que o trabalho desenvolvido seja orientado técnicamente por quem conheça os meandros da velocipedia, a fim de se evitar a repetição de provas como as organizadas no domingo, no Livramento. Nunca deviam ter sido aprovados os regulamentos de uma corrida de semelhante quilometragem a disputar em percurso de piso tão mau e sinuoso. Compreendemos a boa vontade dos organizadores e até o sacrifício feito para promover semelhante prova. Mas as suas intenções falharam porque não houve quem os elucidasse que as corridas em circuito, muito longas, tornam-se monótonas; as desistências, neste caso, são frequentes, e, no conjunto, o espectáculo perde sempre interêsse. Foi pena que tal sucedesse, atendendo à maneira como se lutou e ao brio demonstrado por alguns corredores. Se a prova tivesse apenas uns 70 quilómetros, belo espectáculo desportivo haveria que assinalar. Eduardo Lopes, o vencedor incontestável da prova, voltou à liça em plena forma, pujante e combativo. Respondeu da melhor maneira aos ataques de Driss; perseguiu confiante para anular atrasos motivados por avarias - e no final venceu nitidamente. Aristides Martins, embora menos brilhante que no Sobral e em dia de sorte, porque foi o único nos homens da frente que não «furou», classificou-se em segundo lugar depois de uma prova regular, à frente do pequeno Rocha. Este corredor, que reapareceu após um mês de inactividade forçada, teve um final de corrida excelente, sendo o mais combativo de todos. Driss, que viu fugir-lhe o segundo lugar por motivo de «furo» no último quilómetro, mostrou-se fogoso, sobretudo quando tentou isolar-se - tentativa anulada por Lopes e Aristides - e a «recolar» após um primeiro «furo». Pais Cabral, David Silva e Túlio, embora atrasados e acusando a «dureza» da competição, concluíram corajosamente, não movidos pelo interêsse de prémios individuais, mas em cumprimento do dever de classificar a sua equipa. Houve desistências justificadas, pois a alguns corredores esgotaram-se os «boyaux». Neste caso estão Albuquerque, Faísca, Quadros, êste cedendo a própria bicicleta, José Ferreira e Guilherme Jacinto. Verificaram-se, no entanto, outros abandonos, como o de Jorge Pereira, que não se compreendem. Podem as razões apresentadas servir-lhes de justificação. Desportivamente, porém, não podem ser aceites, muito menos quando se trata de atletas que têm deveres a cumprir para as colectividades que lhes pagam. Já aqui o temos dito e de novo o afirmamos. 

GIL MOREIRA

Fonte: Revista Stadium n.147 de 26 de Setembro de 1945

Por Eduardo Cunha Lopes


jueves, 21 de septiembre de 2017

Vuelta a España 1996. Etapa Cangas de Onís - Parque de la Naturaleza de Cabarceno


Hoy hace 21 años de esta victoria del italiano Biagio Conte.
En la Vuelta de 1996 la ronda saludó a los simpáticos habitantes del recinto con una jornada en la que venció el italiano Biagio Conte por delante de Orlando Rodrigues tras 202 kilómetros de recorrido desde Cangas de Onís. Ambos corredores llegaron fugados por delante de los hombres fuertes de la carrera entre los que se encontraban el líder, Alex Zülle, y Laurent Jalabert, ambos del G.D. ONCE dirigido por el torrelaveguense Manuel Saiz, junto al vencedor de la edición del año anterior, Tony Rominger. Las espectaculares imágenes de las instalaciones obtuvieron una gran repercusión, pero ese día se recordará siempre por ser la primera jornada de ausencia en un pelotón ciclista de Miguel Indurain. El campeón navarro dijo adiós a la Vuelta y, paralelamente a su carrera como profesional, el día antes, camino de Los Lagos de Covadonga. Su imagen abrazado por el cántabro Herminio Díaz Zabala, justo antes de poner el pie a tierra, es uno de los documentos históricos del ciclismo español. Aquel año, Cabárceno echó de menos a Miguel Induráin.


Biagio Conte


Fuente: www.eldiariomontanes.es

Por Manuel Pérez Aguirre


Vuelta a España 1999. Etapa Valencia - Teruel


Hoy hace 18 años de esta victoria del belga Frank Vandenbroucke, y así lo contaba el diario El País:
"Jon Odriozola llevó con gran entereza la situación, digno en su condición de gregario. Viajaba hacia la meta escapado junto al belga Frank Vandenbroucke, un corredor cinco años más joven, guapo, brillante en su palmarés, lo que se dice una estrella en ciernes del ciclismo mundial. Un jefe de filas: no tiene que ir a por agua, trabaja para sí mismo. Odriozola viajaba en balde, porque nadie daba un duro por sus posibilidades de victoria. No había recursos técnicos, tácticos o de cualquier otra índole que no fuera el puro azar, disponibles para él: la derrota era irremediable. De todo punto. Sucedió lo que estaba escrito: ganó el joven, brillante y guapo corredor belga. La bastó un golpe de pedal, fue suficiente con que enseñara sus intenciones de ganar. Pero Odriozola no mostró disgusto por ello; no hubo pesar ni decepción de su parte. Es más, proclamó su satisfacción por el trabajo bien hecho. Trabajo para el equipo, que es lo suyo.En esa escapada estaban representadas las dos categorías del pelotón ciclista, la de los señores y la de los domésticos, pero sin apariencia de lucha de clases. Odriozola no estaba dispuesto a rebelarse, no pensaba en provocar, en subvertir el orden natural del ciclismo desde tiempo inmemorial. ¡Qué fácil es decirlo! Odriozola tenía un trabajo pendiente y no pasaba por liarse la manta a la cabeza. Colaboró con el señor Vandenbroucke lo que buenamente pudo, consciente de que la escapada era buena para el equipo Banesto (de nuevo la clasificación por equipos a estas alturas de la vida). Con menos fuerzas en las piernas y menos recursos disponibles aceptó el reto de hacerle compañía y le escoltó hasta la meta. Odriozola es un hombre austero, de los que sufren en silencio, acostumbrado a trabajar para otros. Y Odriozola es duro, tanto como para haber empezado el pasado Tour con una costilla rota y llegar hasta París con derecho a recibir la medalla correpondiente. Odriozola no ha ganado una sola etapa en su carrera profesional.
Vandenbroucke, más de 40. No crean que estuvo ayer cerca de conseguirlo el corredor español. Estaba muy lejos. Nadie trató de consolarle en su equipo. Todo lo contrario, mereció la felicitación general. Días antes había trabajado para la victoria de Zülle; en su cuenta particular, está haciendo una buena Vuelta. Vandenbroucke suma así su primera etapa en la Vuelta a España, victoria que parecía cantada desde el momento en el que se escapó junto a otros 11 corredores recién iniciada la etapa. El grupo lo formaban gente de diversos orígenes inscritos en varios equipos, pero de entre ellos sólo Vandenbroucke tenía un reconocimiento indiscutible. No era un peligro para el líder (estaba situado a algo más de media hora de Ullrich), porque afina en esta Vuelta su preparación para el Mundial, pero deseaba no marcharse de vacío de la carrera, so pena de que su equipo siga perdiendo unidades (al Cofidis le quedan tres corredores en activo). Así que eligió día y hora y jugó con la etapa con una facilidad que hace honor a su prestigio. Primero colaboró, luego reguló en medio del grupo, más tarde dijo que se iba...y se marchó.
No le importó quedarse con la compañía de Odriozola en la seguridad de que la etapa dependía únicamente de sus fuerzas. Lo demostró con creces porque obtuvo una renta de casi cinco minutos sobre sus ex compañeros de escapada. En un empujón de casi 40 kilómetros obtuvo tan jugosa renta: no era cuestión de hablar de diferencia de clases sino de diferencia de clase.
Vandenbroucke puso la única nota de color a una etapa digna para el olvido, una de esas jornadas que sólo obran a beneficio de inventario. En ese sentido, la Vuelta tiene fortuna este año: no es lo mismo una victoria de Vandenbroucke, de Ekimov, de Zülle, en acciones de escapadas con permiso de la autoridad, que de otros cuyo nombre no es necesario mencionar. Vandenbroucke en el podio de vencedores da lustre a la carrera: rubio, guapo, brillante en su palmarés, cuidadoso con su aspecto, coqueto en la elección de sus gafas de sol. Vandenbroucke queda bien. Detrás suyo no hubo nada que objetar, nada que debatir. El pelotón se mantuvo en cerrada formación camino de Teruel por una carretera incómoda por sus irregularidades, la típica jornada que mostró el abismo que existe entre la teoría y la práctica. Sobre el papel, se hablaba de un terreno propicio a las emboscadas, a la lucha por infiltrar corredores y maniobrar a larga distancia. En la realidad, los ciclistas acusan el paso de los kilómetros y el efecto de los cambios de tiempo y no están para hacer ciclismo de salón. Moverse no se movió nadie, porque todos saben lo que queda por delante. El pelotón parece más entregado a matizar las posiciones ya conquistadas que a soñar despierto. Son días propicios para gente con otros intereses más discretos. O bien para un corredor con clase con algún apetito. Caso de Vandenbroucke."


Frank Vandenbroucke


Fuente: Diario "El País"

Por Manuel Pérez Aguirre