miércoles, 25 de febrero de 2026

ANTONIO FERNÁNDEZ BARRALES, un enamorado del Ciclismo.

 






                                                            En el centro de la imagen, participando en el Memorial Galera.








ANTONIO FERNÁNDEZ BARRALES,

un enamorado del CICLISMO.

 

Un extraordinario aficionado al Ciclismo, también de Granada, Miguel León, al que le estaré enormemente agradecido siempre por el libro, sobre el ciclismo en Granada, y por todos los documentos relacionados con nuestro querido deporte que me ha regalado, así como por su gran amistad, me sugirió en mi última visita a Granada, que escribiera un pequeño artículo sobre su desaparecido, en 2013,  gran amigo Antonio Fernández Barrales, un enamorado de este deporte tan granadino, y para ello me dejó multitud de fotografías, documentos, escritos y manuscritos que él conserva y cuida como auténticos tesoros, y realmente lo son. Miguel habla de su amigo con verdadera pasión, cariño y admiración, haciéndome notar que Antonio fue no solo un practicante del ciclismo hasta casi sus últimos años, sino también un gran director de escuelas ciclistas, preparador de corredores, y que además su memoria está presente siempre entre los aficionados mas veteranos de esta ciudad, por lo que no quiere que su figura quedé en el olvido.


Emilio Estévez, uno de los mejores directores de hombres y equipos que ha tenido nuestro país ( Ávila Rojas, 30 años en los pelotones de corredores aficionados, con mas de 40 ciclistas que pasaron al campo profesional) comenta sobre Antonio:

“Don Antonio Fernández Barrales, toda una vida entregada al Ciclismo. Cuanto cariño procesaba a la chiquillería, que forma de ver este deporte, creador de una de las mejores escuelas de ciclismo del país, Reyes Católicos, fundada por otro enamorado, tanto como él,  Don Francisco Galindo, cuando Granada era Federación”.


Antonio nació un 2 de febrero de 1930, en una localidad que resuma ciclismo por todas sus calles, La Zubía, y con solo 3 años, marcha con sus padres a la capital, a Granada. Dedicó, según sus propias palabras, su vida a la bicicleta: “He nacido para la bicicleta y la verdad es que no se por que me vino la afición, era como si lo llevara dentro”.


Iba a Ventas de Huelma y a otros pueblos de los alrededores para comprar semillas secas. Fuera donde fuera, iba sobre su humilde bicicleta, que muchas veces, debido al peso, reventaba una de las ruedas: “descargar la mercancía, llenar la cámara con hierbas, y regreso a Granada, a la tienda de sus padres. Esta primera bicicleta era alquilada, en la calle Ancha, donde Pepe me cobraba 25 céntimos”.


Luego me consiguieron una bicicleta para el trabajo, y poco a poco la fue transformando en una bicicleta para poder participar en las carreras.

Esas carreras, de jovenzuelos, las organizaba La Veloncipédica, en la Carrera del Darro. En ese sede conoció a los grandes ciclistas y organizadores: Antonio Rodríguez, Miguel Talavera, Peregrina, Paco Galindo, Julio Salas, José Moleón, y a su hijo Monleón Espigares, Paquitín, ….todos ellos pioneros del ciclismo en nuestra ciudad y provincia.


Una de las pruebas de la época era la Subida al Crispín ( coger y comerse los higos), era un desafío para ver quién era el primero en llegar. También participó en otras pruebas locales: a Lanjarón, Dúrcal, Venta de las Navas.


Estableció el récord en la Subida a la Venta de las Navas, y este hecho ya fue muy comentado y le dio cierta fama. Tanta que fue seleccionado para correr la Vuelta  a Jaén, aunque tuvo que inscribirse con un nombre supuesto, que le dio mucha suerte, se impuso en esta Vuelta con el nombre de Miguel Fernández. Después queda 8º en la prueba celebrado en Burgos, ya a nivel nacional.


Se clasifica 3º en la Vuelta a Andalucía para aficionados, tras Fernández Girón y Tolínez, hazaña por la  que la casa Gaitán le regale una bicicleta. Recordar que en esos años, muchas carreras reunía al pelotón profesional, a aficionados de distinta categoría, e incluso en algunas competían profesionales, con aficionados y juveniles.


Antonio, no llegó a ciclista profesional, tal como lo entendemos hoy, pero desde muy joven, ganaba su dinerito, así cuando ganaba una carrera le pagaban 2 pesetas por kilómetro.


El servicio militar lo lleva a Burgos, casi dos años, pero allí mucho mas cerca de los circuitos ciclistas mas importantes, y ficha por el equipo donde destacaba ya y de que manera José Luis Talamillo, 3 años menor que él. Pero no puede quedarse en el norte, su padre necesitaba su ayuda en la frutería, y terminada la mili, de nuevo hacia Granada.


De nuevo en Granda, además de trabajar en la frutería familiar, se hace “corredor de feria”, corriendo por todos lados en esas fiestas de los pueblos, barrios, y comenzó  a asesorar a otros corredores, incluso a organizarlos, pero nunca dejó de correr y de participar en múltiples pruebas, comenzando también otra actividad que ya no abandonaría hasta que se nos fue, la enseñanza.





Antes de abordar esa actividad, haremos un alto y señalemos su palmarés, desde el lejano 1948, con apenas 18 años, hasta 1989, cuando obtuvo su último campeonato andaluz.


1948:

Su primera carrera disputada fue la Granada-Dúrcal, donde obtuvo la 2ª plaza.

Ganador de la General, y de 2 etapas de la Vuelta  a Jaén, con el 3º puesto en el G. P. de la Montaña.

Campeonato de Granada.

 

1949:

Subida al Fargue, ,carrera para ciclistas noveles, donde rebaja el récord nada mas que en 6 minutos.

Crono de Cubillas.

Subida a Guadalupe

Prueba del Parque de Invierno.

Criterium disputado en la capital.

Tres buenos 3º puestos: tanto en el Campeonato de Andalucía, como en el Campeonato de Granada de ciclo cross, como en una clásica, la Granda-Izbor-Granada.

 

1950:

Etapa en la Vuelta  a Jaén.

Etapa , crono por equipos, de la V. a Jaén.

Campeón de la Unión Velocipédica de Granada.

 

1953:

G. P. de Ronda

Combinada de la Vuelta a Burgos.

3º en el G. P. de la Montaña de la V. a Jaén.

5º en el G. P. de Andalucía.

 

1953:

G. P. de San Pedro.

 

1959:

Trofeo de la Unión Velocipédica de Granada

Otras dos pruebas del Campeonato de la Unión Velocipédica granadina.

3º en el Trofeo del Corpus Christi.

 

1970:

Campeonato de Andalucía para veteranos.

Subida Puerto López

G. P. de Cabra.

G. P. de San Pedro, en La Zubía

G. P. San José Obrero en Sevilla

Trofeo Galindo, en Madrid

Granada- Niguelas   - Granada.

Trofeo Pamuseno, también La Zubía

G. P. Dama de Baza.

 

1972:

1º en el G. P. Guadahortura.

 

1973:

Subida al Parque de Invierno.

 

1974:

Una temporada para no olvidar………

 

1º en el Campeonato de Granada para veteranos.

1º en la Subida a Sierra Nevada.

1º en la II Subida a la Alhambra

1º en el III Memorial Manuel Galera ( una prueba muy muy especial para él, dada su enorme relación con el desaparecido Manuel).

1º en el G. P. de Alcalá la Real.

1º en G. P. de Pinos Puente

1º en el Trofeo Torre Nueva

1º en la Subida al Llano de la Perdiz

1º en la Subida a la Virgen de la Capilla en Jaén.

1º en la Subida al Castillo de Jaén

1º en el G. P. de Guadix

1º en el Trofeo Feria de Arquife.

1º en el Trofeo Moreda.

1º en el Trofeo Zaidín.

1º en el Trofeo de Otoño

1º en el Trofeo de Motril

 

1º en el Trofeo Bastetano.

 

1975:

Trofeo Inauguración de Granada.

Subida al Castillo de Jaén

Campeón de veteranos, celebrado en Jaén

1º en la II Subida a la Fuente de la Reina, en Málaga

 

1979:

Campeón de veteranos en Granada

Subida a Sierra Nevada

Trofeo San Miguel en Armilla.

 

1980:

Carrera social, en Granada.

 

1981:

Campeón de Granada de veteranos

 

1989:

Campeón de Andalucía de veteranos.

 





Entre sus muchos reconocimientos:

1959:

Emblema de Oro de la Unión Velocipédica de Granada.

1971:

Emblema de Oro de la Junta Provincial de Educación Física y Deporte, Granada.

1974:

Mejor ciclista de Granada.

 




Nota:

Estoy seguro que faltan muchas de sus victorias ,  trofeos y reconocimientos,   así como muchos de sus excelentes puestos en muchas, muchas otras pruebas……..

 



Y como colofón veamos su dedicación a la formación y de preparación de ciclistas infantiles ( su pasión), pero también válida para cadetes, juveniles e incluso algún profesional ( caso de su querido y admirado Manuel Galera, cuyo fallecimiento le supuso una enorme y duradera tristeza).


Podemos decir que fue todo un estudioso sobre las nuevas técnicas para mejorar los rendimientos y sobre las dietas y alimentos mas adecuados para que estos rendimientos se multiplicara. Poseía una gran biblioteca de libros de ciclismo, y como él mismo manifestaba: “Procuro aprender cada día de ellos, pero sobre todo procuro aprender de los que me rodean, y en especial de los niños”.


Poco a poco fue elaborando su propio Cuaderno de Entrenamiento y Alimentación, su “Cuaderno Azul”, toda una joya y un tesoro.



Y aprovecho en este momento para hablar un poco sobre esta verdadera maravilla y a la vez Tesoro.

Es el cuaderno de Alimentación, Entrenamiento y además enriquecido con muchos consejos. Podemos encontrar en él, varios apartados:

- Masajes

- Tipos de alimentación: comidas específicas para entrenamientos formativos.

- Preparación y Entrenamiento

- Cuadros para Entrenamientos Formativos de 1º, 2º y 3º grados.

- Desarrollos para los diferentes tipos de entrenamientos.

- La Recuperación.

- Dolencias musculares y su tratamiento.

Además todo él está lleno de ejemplos de como entrenaban y alimentaban distintos grandes ciclistas……



                                            Una de las páginas de este "Cuaderno Azul"



Desde luego la Enseñanza de Ciclismo fue su mayor pasión, al margen de seguir compitiendo como ciclista hasta avanzada edad, y atender el negocio familiar, la frutería que fundamentalmente llevaba su esposa, en la calle San Matías. Su esposa, que el definió como : “una esclava del Ciclismo, ella es fundamental en mi vida”.


En la Escuela de Ciclismo que la Diputación Provincial mantenía en las instalaciones deportivas de Armilla, volcó todos sus conocimientos, experiencia y entusiasmo, un auténtico Docente por Vocación, un auténtico autodidacta que recogía de los libros y de sus experiencias lo mas significativo y lo trasladaba a sus alumnos, a esos niños a los que tanto cariño tenía, cariño que por lo que he podido investigar, era mutuo.




También tenía muy claro que los padres no debían participar, ellos lo único que hacen es perjudicar a sus hijos, al igual que no están en las clases de colegios o institutos, tampoco deberían estar en las clases de la Escuela de Ciclismo, lo primero que debe recibir el niño es una educación deportiva, luego vendrá, si viene y si tiene calidad para ello,  lo de ganar.

Desde luego la Escuela de ciclismo “Reyes Católicos” a cuyo frente estuvo muchos años, supuso un antes y sobre todo un después en el ciclismo para los mas jóvenes en Granada y alrededores.


Algunas de sus declaraciones :

“Hoy día no me gusta que al corredor le llenen la cabeza de pajaritos antes de ser algo, antes de tiempo les dicen que que van a a ser un fuera de serie, pero para llegar a eso, hay que tener mucha sencillez, humildad y modestia”.

“En el mundo abundan las ingratitudes. Cuando has enseñado a alguien y llega a tener cierta importancia, lo ves por la calle y te vuelve la espalda. Pero yo continuo siendo amigo de todos, con humidad y sencillez, dos características que siempre he intentado inculcar a mis alumnos.”

“Me alegro que todos triunfen, si algunos no saben valorar las cosas….ese es su problema. Yo soy siempre el mismo, un verdadero admirador de los deportistas, un hombre que ha dado cuanto ha podido por enseñarles a ser ciclistas”

“Para mi los mejores ciclistas granadinos han sido Bailón, Salas, los hermanos Tolínez, Fernández Girón, los Trollos, Antonio Segovia, Enrique Gómez, los Bravos, Montilla, Jiménez Quiles, Joaquín y Manolo Galera, Ángel Ocaña, Paco Espinosa, Antonio Huete, Aurelio Robles”



Manuel Galera, Antonio y Joaquín Galera, y casi siempre con niños.


No sería justo terminar sin dejar de hablar su estrecha relación con los hermanos Galera, mucho mas estrecha con el menor, con Manuel, al que preparó y aconsejó durante muchos años. 


Ellos siempre le estuvieron agradecidos y cuando conseguían algún triunfo o una buena clasificación le tenían muy en cuenta, incluso haciéndole entrega de alguno de sus trofeos, bicicleta, dorsales….. Cuando Manuel dejó su vida ese fatídico 14 de febrero de 1972, en el Puerto del Mojón, disputando la Vuelta a Andalucía, estoy del todo seguro que Antonio lo sintió como si hubiera perdido a uno de sus mas queridos hijos.


Siento no poder ofrecer mas sobre este Hombre del Ciclismo, un apasionado, un enamorado de este deporte,  que nos dejó el 3 de febrero de 2013 para marchar hacia el Paraíso de los Ciclistas y que ofreció toda su entrega, su experiencia y sobre todo su cariño a muchos jóvenes  de su entorno granadino, y sobre todo siento no haberlo conocido y haber aprendido de él como persona.

 

Agradecimientos:

Miguel León, Francisco Perea.

 

Documentación:

-         José Luis Entrala “Hicieron Historia en el Deporte” Diputación de Granada.

-         Recortes, fotografías y diversa documentación aportados por Miguel León.

 


Juan Ocaña Ruiz ( febrero 26)

 

 

 

 


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